Tiene el perfil que buscamos. A
pesar de que tiene nula experiencia, confiamos en que será un trabajador
eficiente. Estamos contentos de haber podido llegar a un acuerdo. Nos vemos el
lunes entonces. Casi lo olvido, córtese ese pelo, es un tema de cuidado de la
imagen, políticas de la compañía. Miró al hombre de traje frente a él apretó
los dientes.
Se miró al espejo, amaba su
cabello. Hacía años que deseaba salir del colegio para poder llevarlo como él
quería, y ahora esto, en su primer trabajo. ¡No! Estaba cansado, cansado de que
esta sociedad controlara su vida, de que le dijeran cómo debía vestirse,
actuar, hablar y llevar su cabello. Era hora de revelarse.
Decidió que sería único,
auténtico, que iría contra la corriente, no dejaría que se metieran en su
cabeza para decirle que hacer.
Hizo nuevos amigos, amigos que
pensaban como él. Le enseñaron a ser único, a ser distinto, a ir en contra de
la corriente. Le dijeron que música debía escuchar, odiaba esa música, pero es
la que ellos escuchaban. Le dijeron como debía vestirse, que ropa más incómoda,
pero se veía como ellos. Comenzó a hablar como ellos, a decir lo que ellos
decían. Hasta que llegó el día en que cortó su pelo y comenzó a peinarse como
ellos. Ellos lo aceptaron, ahora se veía igual a ellos, ahora era feliz, nadie
se metía en su mente, nadie le decía que hacer.
Se miró al espejo, ¿quién estaba
frente a él?, no se reconoció, ya no era él, eran sus amigos, eran ellos en él,
sonrió, había logrado revelarse contra la sociedad, era único, diferente,
autentico.
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