Nací, vivo y ciertamente moriré,
pero ahora vivo. ¿Qué es vivir? ¿Es un constante esperar la llegada de la
muerte? Reír, llorar; Estudiar, trabajar, disfrutar; mentir, buscar, fracasar,
luchar. Intentar ser mejor que el de al lado, correr a su lado buscando llegar
antes, luchar por tener más, por ser feliz, vivir preocupado por el mañana sin
darse cuenta que mañana es el único día que nunca llega. Vivir. "Esperamos luz y he aquí tinieblas;
resplandores y andamos en oscuridad. Palpamos la pared como ciegos, y andamos a
tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche, estamos en oscuros
lugares como muertos. Gruñimos como osos
todos nosotros, y gemimos lastimosamente como palomas; esperamos justicia y no
la hay, salvación y se alejó de nosotros." Vivimos.
Vacío. Cada noche cierro mis ojos
al vacío sin fin que jamás lograré llenar. La noche se cierra sobre mí y el
miedo me paraliza, mi conciencia no se tranquiliza, la incertidumbre no me
deja, el silencio se convierte en mi enemigo, me sofoca, me ahoga. Camino sin
rumbo por el mundo, no hay una razón, hay que vivir. Vivir hasta morir,
esperando que ese momento nunca llegue sabiendo que llegará; hoy, mañana, ayer;
llegará, llegó, seguirá llegando.
Rutina. El vacío y la soledad
repitiéndose día a día en un ciclo al que no se le ve salida. La misma
preocupación, el mismo dolor de ayer ahora, después. La vida corre en un sinfín
de actividades que se repiten añadiendo monotonía a la lista. Momentos de
alegría que nos llevan a un estado de felicidad irreal, nos elevan para luego
dejarnos caer en la realidad de la vida. Rutina. Sin embargo, buscamos esos
momentos, cortos instantes en que olvidamos los problemas, para luego acabar y
despertar a la misma sensación de ahogo y desesperanza de antes. Rutina. Eso llamado
"amor" que como comienza termina, la amistad que los intereses llevan
a la traición, los bienes que buscamos para luego perder y volver a comenzar la
búsqueda. Rutina.
Dijo conocer la vida, ser la
vida, se mostró como la solución a mi vacío interior, la luz para la oscuridad
de mi vida, un propósito, una razón para vivir, no más temor a morir. Tomé su
mano, ¿Qué más podía hacer? Él me la extendió. Tomé su mano con fuerza y
comencé a clavarla en una cruz, me reí de Él, lo golpeé y lo vi morir lentamente.
No me juzgues, a fin de cuentas yo soy tú, somos todos. No se resistió, me miró
a los ojos y vi perdón, no pude sostener la mirada y clavé una lanza en su
costado. Murió.
La "vida" siguió, hasta
que el día llegó. El Hombre al que clavé en la cruz volvió. Volvió a ofrecerme
la vida, volvió a decir que era la salida, me ofreció el perdón, me mostró el
amor. Recordé el martillo en mi mano y en su cara el dolor y no entendí, ¿Por
qué seguía ofreciéndome la vida? No lo merecía, le había puesto en una cruz, le
había causado todo el dolor posible sabiendo que no era lo que merecía, eso lo
merecía yo, yo soy el mentiroso, ladrón, envidioso, orgulloso, codicioso, no
terminaría nunca de enumerar lo que soy y Él no fue, Él no es. Hasta que
recordé sus ojos mirándome desde esa cruz, y me di cuenta que Él eligió morir,
elegí vivir, acepté el perdón y comencé a vivir, ya no temo al mañana, ahora
vivo. Soy un hombre, soy yo, decidí ¿y tú?
Conocí lo que era la vida y me di cuenta que antes
estaba muerto, decidí vivir, y cada momento de mi vida recordar que estoy vivo
y fallé, muchas veces, muchos días volví a vivir como un muerto, pero Él me
perdona, me da otra oportunidad y sigo vivo. Hay un propósito, hay una razón,
hay vida. La felicidad está y no solo
pasa de forma fugaz. Veo, entiendo, vivo. Los problemas vienen, igual que
antes, pero no estoy solo. La noche llega pero no el vacío, no tengo miedo,
está conmigo. La muerte viene, vendrá, que venga, hay esperanza, se que no es
el final, sólo mi camino a casa, llegaré a casa, viviré. Ya no es mi
condenación sino mi pasaje a la redención, para mí es vida, el camino a mi
destino, a donde pertenezco, dejar de ser un extranjero en este mundo que no es
capaz de satisfacer lo que realmente necesito. Miro a mi alrededor y veo
muertos viviendo su vida, lo que creen que es vida, lo que yo creía. Muertos. ¡Despierta!
Que puedas respirar no significa que estés vivo. ¡Levántate! ¡Es hora de que
decidas vivir! ¡Conoce la vida! ¡Vive! Si ya vives, no elijas vivir como un
muerto, vive. Fuimos creados para algo más grande que ser vivos que prefieren
caminar como muertos. Vive.
Soy un hombre, Él es Jesús y
decidí comenzar a vivir, estoy vivo. ¿Tú?

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