domingo, 1 de septiembre de 2013

Soy un Hombre


Soy un hombre, soy tú, soy yo. Soy todos, no soy nadie. Somos.

Nací, vivo y ciertamente moriré, pero ahora vivo. ¿Qué es vivir? ¿Es un constante esperar la llegada de la muerte? Reír, llorar; Estudiar, trabajar, disfrutar; mentir, buscar, fracasar, luchar. Intentar ser mejor que el de al lado, correr a su lado buscando llegar antes, luchar por tener más, por ser feliz, vivir preocupado por el mañana sin darse cuenta que mañana es el único día que nunca llega. Vivir. "Esperamos luz y he aquí tinieblas; resplandores y andamos en oscuridad. Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche, estamos en oscuros lugares como muertos. Gruñimos como  osos todos nosotros, y gemimos lastimosamente como palomas; esperamos justicia y no la hay, salvación y se alejó de nosotros." Vivimos.

Vacío. Cada noche cierro mis ojos al vacío sin fin que jamás lograré llenar. La noche se cierra sobre mí y el miedo me paraliza, mi conciencia no se tranquiliza, la incertidumbre no me deja, el silencio se convierte en mi enemigo, me sofoca, me ahoga. Camino sin rumbo por el mundo, no hay una razón, hay que vivir. Vivir hasta morir, esperando que ese momento nunca llegue sabiendo que llegará; hoy, mañana, ayer; llegará, llegó, seguirá llegando.

Rutina. El vacío y la soledad repitiéndose día a día en un ciclo al que no se le ve salida. La misma preocupación, el mismo dolor de ayer ahora, después. La vida corre en un sinfín de actividades que se repiten añadiendo monotonía a la lista. Momentos de alegría que nos llevan a un estado de felicidad irreal, nos elevan para luego dejarnos caer en la realidad de la vida. Rutina. Sin embargo, buscamos esos momentos, cortos instantes en que olvidamos los problemas, para luego acabar y despertar a la misma sensación de ahogo y desesperanza de antes. Rutina. Eso llamado "amor" que como comienza termina, la amistad que los intereses llevan a la traición, los bienes que buscamos para luego perder y volver a comenzar la búsqueda. Rutina.

Dijo conocer la vida, ser la vida, se mostró como la solución a mi vacío interior, la luz para la oscuridad de mi vida, un propósito, una razón para vivir, no más temor a morir. Tomé su mano, ¿Qué más podía hacer? Él me la extendió. Tomé su mano con fuerza y comencé a clavarla en una cruz, me reí de Él, lo golpeé y lo vi morir lentamente. No me juzgues, a fin de cuentas yo soy tú, somos todos. No se resistió, me miró a los ojos y vi perdón, no pude sostener la mirada y clavé una lanza en su costado. Murió.

La "vida" siguió, hasta que el día llegó. El Hombre al que clavé en la cruz volvió. Volvió a ofrecerme la vida, volvió a decir que era la salida, me ofreció el perdón, me mostró el amor. Recordé el martillo en mi mano y en su cara el dolor y no entendí, ¿Por qué seguía ofreciéndome la vida? No lo merecía, le había puesto en una cruz, le había causado todo el dolor posible sabiendo que no era lo que merecía, eso lo merecía yo, yo soy el mentiroso, ladrón, envidioso, orgulloso, codicioso, no terminaría nunca de enumerar lo que soy y Él no fue, Él no es. Hasta que recordé sus ojos mirándome desde esa cruz, y me di cuenta que Él eligió morir, elegí vivir, acepté el perdón y comencé a vivir, ya no temo al mañana, ahora vivo. Soy un hombre, soy yo, decidí ¿y tú?

Conocí  lo que era la vida y me di cuenta que antes estaba muerto, decidí vivir, y cada momento de mi vida recordar que estoy vivo y fallé, muchas veces, muchos días volví a vivir como un muerto, pero Él me perdona, me da otra oportunidad y sigo vivo. Hay un propósito, hay una razón, hay vida. La felicidad está  y no solo pasa de forma fugaz. Veo, entiendo, vivo. Los problemas vienen, igual que antes, pero no estoy solo. La noche llega pero no el vacío, no tengo miedo, está conmigo. La muerte viene, vendrá, que venga, hay esperanza, se que no es el final, sólo mi camino a casa, llegaré a casa, viviré. Ya no es mi condenación sino mi pasaje a la redención, para mí es vida, el camino a mi destino, a donde pertenezco, dejar de ser un extranjero en este mundo que no es capaz de satisfacer lo que realmente necesito. Miro a mi alrededor y veo muertos viviendo su vida, lo que creen que es vida, lo que yo creía. Muertos. ¡Despierta! Que puedas respirar no significa que estés vivo. ¡Levántate! ¡Es hora de que decidas vivir! ¡Conoce la vida! ¡Vive! Si ya vives, no elijas vivir como un muerto, vive. Fuimos creados para algo más grande que ser vivos que prefieren caminar como muertos. Vive.

Soy un hombre, Él es Jesús y decidí comenzar a vivir, estoy vivo. ¿Tú?

No hay comentarios:

Publicar un comentario